No de Pablo Larraín: Los 80’s y la publicidad.

No

No“, del director chileno Pablo Larraín, es una de las películas latinoamericanas que más se ha escuchado en estos últimos tiempo.

Anteriormente, he podido apreciar el trabajo de Pablo Larraín en la producción de la serie de HBO: Prófugos, en la que participó como director junto con Jonathan Jakubowicz.

No trata de la campaña del “No” para el Plebiscito nacional de Chile de 1988 bajo el regimen del General Augusto Pinochet.

La película, filmada en su totalidad con una videocámara U-matic, muy usada en los 80’s para las filmaciones, le permite al director una excelente ambientación, que combinada con el vestuario y videos archivados de las campañas reales tanto del Sí como del No.

Aunque muchos dicen que grabarla de esta manera fue una decisión muy comercialmente arriesgada, por posible problemas con los distribuidores a la hora de presentar la cinta. En lo personal, si bien es una decisión arriesgada, el director junto con su equipo logra muy bien ambientar la película, aunque también nos logra recordar la mala calidad de los videos en los 80’s.

El protagonista, René Saavedra, interpretado por Gael García Bernal, es un publicista innovador y arriesgado que se compromete a ayudar en la campaña del “NO”, a pesar que su jefe pertenece a la junta de asesores del General Pinochet y trabaja para la campaña del Sí.

Si bien es cierto, no existe un antagonista definido, ocasionalmente se ve representado como una fuerza proyectadas en las cuñas publicitarias en la televisión, amenazas, intimidaciones y desapariciones.

Invitación a la Concentración final del No en Santiago

Invitación a la Concentración final del No en Santiago

Es una película polémica que ha despertado muchos debates políticos, sobre las promesas de cambio de la campaña del Sí y como los chilenos todavía viven con desigualdades entre ricos y pobres, la tendencia derechista de los padres del director, etc. Temas que no conozco en su totalidad y por ende no me atrevo a dar una opinión concreta al respecto.

En cambio, algo que destaca No, a parte de su lado histórico y político, es la táctica de publicidad utilizado por René para la campaña del NO. De por si, el lenguaje nos brinda una connotación negativa de la palabra: “no”, pero ésta campaña, que pudo concentrarse en decir no a las desapariciones, a las torturas y a la dictadura, optó por decir sí al cambio, a la felicidad que al votar No les traería a todos los chilenos.

Utilizando la misma poderosa técnica que Coca-Cola nos tiene acostumbrado, apelando a los sentimientos positivos, a la felicidad, la bondad, la familia y las amistades, haciendo que olvidemos todos esos reportes de salud que nos dicen a gritos que es nociva para la salud.

Y es aquí donde el director, nos muestra la psicología para convencer, el poder que tiene la publicidad de cambiar el parecer de las masas.  Esas masas indecisas por el temor a volver a la pobreza.

Del otro lado, la campaña del Sí, trata de mostrar un General Pinochet amable, gentil, para cambiar la imagen rígida y severa que la población tenía sobre él. Se le muestra vestido de civil, apoyándose de las ventajas y beneficios que traería al país si se queda en el poder.

Panfleto del Sí para plebiscito de 1988

Panfleto del Sí para plebiscito de 1988

Es una película que merece ser vista. ¿Por qué? Porque es chilena, es latinoamericana, tiene una cinematografía arriesgada pero bien llevada que nos traslada a los 80’s, un argumento que mezcla historia, política y publicidad, tiene un excelente elenco y ha sido nominada al Oscar como mejor película extranjera.

Fotos: Wikipedia

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